domingo, 10 de octubre de 2010

Al amanecer


Porque todo sucedió en un instante. A lo lejos resonaban las campanas de la iglesia, pero ellos estaban lejos como para acudir a tiempo. No sabían que hacían en realidad los dos andando por la carretera, sin saber a dónde iban. Pero muchas de las cosas que se podían plantear ya no tenían el menor sentido. Se miraron mientras el sol se alzaba por el este. Todo estaba iluminado de una forma suave que resaltaba los colores claros y hacía que sus cabellos resplandecieran como trigo antes de ser cosechado. Ya sólo importaba que estaban juntos para siempre. Sus bocas, rodeadas de arrugas, sonreían. Habían vivido toda su vida juntos, se conocieron en la pequeña escuela del pueblo, crecieron, se hicieron novios, se casaron, tuvieron hijos y ahora nietos. Y lo que más les gustaba era salir a pasear por las mañanas para notar como la luz del sol iluminaba sus pieles y les proporcionaba calor en lo que podría ser el último día. Y si era el último día, estaban seguros de que lo que les esperaba era muchísimo mejor.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Blood brothers


Los días siguen pasando y parece que nada cambia. Todo avanza, a pesar de que desde otra perspectiva sólo se muevan las nubes. Aquellos días en los que no hacíamos otra cosa que tirarnos rodando por la ladera se han quedado atrás, y ya ni siquiera aquella ropa manchada de verde huele a campo y a hierba fresca.
Los recuerdos permanecen, pero yo no me quiero quedar ahí. Quiero seguir hacia delante. Sólo necesito esa cuerda que me rodee la cintura y tire de mí hacia delante. Oír tu voz que me llama. Con eso me basta.


http://www.youtube.com/watch?v=j5-QMHFiIA4

We stood side by side,
each one fightin' for the other.
We swore until we died,
we'd always be,
blood brothers.

viernes, 18 de junio de 2010

Hallelujah


I did my best, it wasn't much
I couldn't feel, so I tried to touch
I've told the truth, I didn't come to fool you
And even though
It all went wrong
I'll stand before the Lord of Song
With nothing on my tongue but Hallelujah

lunes, 19 de abril de 2010

Luces en la hierba


Ir en tren sirve para pensar y hablar de temas profundos. Para comentar, para descubrir, para imaginar, para hacer apuestas sobre cuándo se romperán las apuestas, pero sobre todo sirve para hacer amigos.
Descubrimientos incomprensibles que parecen obvios. No lo son. Y reír durante mucho rato, para no pensar en lo demás, en lo que está fuera de ese tren, de ese vagón, de esos cuatro asientos, aunque en realidad sea de eso de lo que hablamos.
Porque definitivamente tenemos que ir al campo a comer.



lunes, 12 de abril de 2010


En estos últimos años he vivido cosas maravillosas, pero al cambiar de casa yo pensé que todo se iba a acabar, que todo cambiaría.
Ni siquiera recuerdo cuándo ni dónde nos conocimos, pero en la memoria quedan esos ratos los viernes a las 9 de la noche y los sábados a las 12 de la mañana, que al principio sólo eran esos, pero con el paso del tiempo se fueron alargando hasta que nos pasábamos tanto juntos que hasta no me importaba no cenar.
Nos pasábamos largas horas juntos, charlando, íbamos a tomar una Coca-Cola, a jugar al billar y al futbolín, a cenar a un kebab que debajo tenía un negocio oscuro, charlas de horas y horas sobre temas geniales y otros tan divertidos, y tantas risas, y tantos cantos, y tantos silencios...

Tantas excursiones y juegos, tantas cosas que cuando me fui creí que moriría de pena porque perdería todo eso... Y me costó lo suyo, y me costó adaptarme a algo a lo que ya me creía acostumbrada, echaba tanto de menos esos momentos...

Y tardó un año en producirse el reencuentro, porque a pesar de todas las promesas de visita ninguna se cumplió, y cuando volvimos a vernos, sentí que dentro de mí volvía la alegría. Pero no la alegría que tengo durante el resto del tiempo, sino una alegría que nacía de lo más profundo de mí, que me hizo sentir que a pesar de todo el tiempo que habíamos estado sin vernos, no había cambiado absolutamente nada entre nosotros.

Porque cuando volvemos a estar juntos es como si nunca nos hubiéramos separado, como si ese año hubiera servido para darnos cuenta de lo bien que estábamos antes de irme, que todas esas cosas eran realmente las que me hacía feliz, y porque ese año ha servido para que me dé cuenta de lo unidos que estamos realmente.

Porque sois mis mejores amigos, y no sé si lo sabréis pero es cierto, y espero que si esta amistad ha soportado esto, sobreviva por toda la eternidad. Porque yo realmente os necesito a todos, porque todos juntos somos la fuerza!!! jajajaja, porque lo que nos une es más fuerte que nada, porque aunque no sé muchas cosas de vosotros, eso me da realmente igual porque lo que importa es lo que nos une...Porque me gustaría llegar al final del camino con todos vosotros!

Muchísimas gracias por todo!

jueves, 8 de abril de 2010

You will not be alone


A veces tengo la sensación de que ya no vale la pena seguir caminando, que sería mejor sentarse en la cuneta y ver cómo pasa la gente. La mayoría de las personas seguirían su camino y ni siquiera se darían cuenta de que estás ahí, tirada, sin saber cómo seguir, sin saber hacia dónde va tu camino.
Hay tantas cosas que pueden decepcionarnos, una mirada, un gesto, unas palabras,... y de repente parece que ya nada de lo que hacías hasta ahora tiene sentido, que es mejor dejarse caer sin más. Dejar que pase el tiempo a ver si mejoran las cosas, si cambia algo.
A veces puede parecer que llegue una noche eterna y que nunca más amanecerá, y además una noche sin estrellas. Ni siquiera el lucero del alba, ni tampoco la estrella menos brillante.
Pero sin embargo, un buen día, puede que nos demos cuenta que no es que cambien las cosas, sino que nos damos cuenta de que ha mejorado porque hemos conseguido arrastrarnos a duras penas desde la cuneta hasta la carretera, y tenemos otra perspectiva de la situación. Que sí que merece la pena seguir porque encontrarás a gente que te ayude siempre, y porque nunca estaremos solos.

Porque siempre habrá alguna estrella que aparecerá en el cielo,
porque siempre hay un nuevo amanecer.